tube tw fb

Democratizar la Democracia (II)

Por Diego Borja Cornejo


Democracia Económica

Los logros del gobierno del Presidente Correa en cuanto a la redistribución de los ingresos petroleros y de los impuestos, recursos de propiedad de todos los ecuatorianos, son innegables. En el primer caso se ha logrado un acceso soberano a un recurso de propiedad de toda la población; en el segundo, se ha obtenido un reparto más equitativo entre los que más tienen y los que menos tienen.[1] Esto se ha hecho a través de una gigantesca obra de infraestructura (carreteras, puertos, aeropuertos, represas, centrales hidroeléctricas) que ha generado noticia incluso en el extranjero. Tal es así que, analistas y medios internacionales –acostrumbrados a ver que lo normal en el Ecuador era la ineficacia y la corrupción-, han llamado a este logro como el "Milagro Ecuatoriano".[2] Esto también se ha alcanzado mediante un aumento en los gastos del Estado orientados a la educación, la salud, la protección de personas con mayor vulnerabilidad –ancianos y personas con capacidades especiales-, los subsidios directos al consumo (Bono de Desarrollo Humano), los subsidios a la energía, etc. También, durante el gobierno de Correa, ha mejorado el salario de empleados y trabajadores, del sector público y del sector privado, incluyendo la obligatoriedad –penalizada, en caso contrario- de la afiliación a la Seguridad Social.

Estas políticas y acciones redistributivas del ingreso se han visto reflejadas en una importante disminución de la pobreza y en menor medida de la inequidad.[3]

No obstante, la democracia económica tiene todavía muchas asignaturas pendientes. Una de ellas y muy importante es la transformación del agro y las zonas campesinas. Poco se ha hecho en cuanto a la distribución de la tierra, pero también del agua, el capital y el conocimiento en el agro. Los campesinos de la costa y de la sierra se mantienen en condiciones precarias. El trabajo extenuante de la familia campesina pobre sigue siendo el pan de cada día en el Ecuador, luego de 7 años de "Revolución Ciudadana". Los mayores niveles de pobreza siguen verificándose en las zonas rurales.[4] En el Ecuador existen 712.035 propiedades catalogadas como pequeñas, que ocupan 2'481.019 hectáreas. Esto equivale a un promedio de 3,39 hectáreas por propiedad. Igualmente existen 6.616 propiedades catalogadas como grandes las cuales ocupan 3'593.419 hectáreas, o sea 543,14 hectáreas. En promedio una gran propiedad agraria es 160,2 veces más grande que una pequeña. El latifundio agroindustrial, que representa el 16% del total de Unidades Productivas Agrícolas (UPA), concentra el 80% de la tierra cultivable y el 63% del agua de riego. De su lado, las unidades productivas campesinas, que representan el 84% del total de UPA's, apenas tienen el 20% de la tierra cultivable y el 37% del agua de riego.[5] Los medios de producción no han sido repartidos entre los trabajadores campesinos y la redistribución les llega por medio de "transferencias gubernamentales", que contribuyen, además, a sostener el viejo régimen clientelar de cuño oligárquico y terrateniente.

Lo mismo, aunque con dramas distintos, sucede en varios sectores de trabajadores urbanos. El acceso a los medios de producción sigue siendo nulo para amplios segmentos de trabajadores urbanos y, casi nulo, para grandes sectores de la denominada "economía popular". La "revolución de la infraestructura", como la catalogó un analista extranjero recientemente, ha fortalecido el régimen económico oligopólico y concentrador. De acuerdo a cifras oficiales, utilizando una medida de concentración de mercado llamada C4, que se calcula como la suma de la participación de las 4 empresas más grandes, en el total de ventas del sector, se tiene que en el 73% de los sectores las cuatro empresas más grandes concentran la totalidad de los ingresos y el 18% tienen concentración moderada. En cuanto al poder de mercado, 34% de los sectores tienen alta capacidad de distorsión del mercado y 15% moderada. Destacan entre los sectores de mayor concentración las actividades financieras, fabricación de cemento, harinas para pan, las actividades petroleras y de derivados del petróleo, la fabricación de abonos y fertilizantes, los artículos farmacéuticos, en su gran mayoría beneficiarios directos de la expansión de la inversión pública y/o de alto impacto en el consumo de la población.[6]

Se han consolidado y aumentado las viejas fortunas y se ha formado un racimo de nuevos ricos que han brotado a la sombra de la gigantesca obra pública favorecida por los altos precios del petróleo y por el mayor acceso del Estado a los excedentes petroleros, antes en manos de las transnacionales.

En gran medida ha sucedido lo mismo con la orientación del crédito público, la política productiva y comercial. Esto último se agravará aún más en caso de firmarse un TLC con Europa, dado que los grandes beneficiarios serían los oligopolios de la distribución de productos de agro exportación y algunos con pequeño añadido industrial, así como los importadores de productos industriales e insumos europeos.[7] Además, un TLC conduciría a perennizar la condición primario-exportadora del país, con la consecuente restricción de la democracia económica para amplios sectores de la población, incluyendo las pequeñas y medianas empresas y los productores del sector de la economía social y solidaria. Esto ha sido reconocido por el Presidente Correa en innumerables ocasiones, con lo cual resulta extraño que ahora su gobierno pretenda culminar la negociación de un TLC con la Unión Europea a lo largo de este año.

Queda claro que la democracia económica, cuyo camino de ampliación está claramente marcado por la Constitución de Montecristi, es sin duda una reivindicación pendiente.

De hecho, evidentes disputas entre ampliar la democracia económica o mantener el régimen concentrador se libran en varios ámbitos: la negociación del TLC con Europa; el sentido de la "transformación de la matriz productiva"; la tensión entre el "extractivismo" y la inversión social y productiva; el arrinconamiento de la economía social y solidaria vs el lugar privilegiado del gran capital extranjero y nacional;[8] la postergación de los acuerdos de integración económica regional (¿qué pasó con el Banco del Sur y el Fondo de Reservas del Sur?); y en los últimos días el anuncio de que el país volvería al redil del Banco Mundial.

Los sectores tradicionales del poder han felicitado lo que han denominado el "pragmatismo del gobierno".[9] A través de representantes de Cámaras Empresariales y analistas económicos, no han escatimado alabanzas frente a las últimas decisiones del gobierno. Sin embargo, el "pragmatismo", no está exento de una economía política, donde unos se benefician y otros se perjudican. Desde un punto de vista financiero –pragmático-, el crédito del Banco Mundial anunciado por el Presidente en los últimos días (1.7% de tasa de interés, a 30 años plazo con 15 años de gracia, según anunció la Embajadora del Ecuador en los Estados Unidos), es mucho más conveniente que los créditos obtenidos con China. Sin embargo, habría que analizar los costos de largo plazo de volver a usar una abultada línea de crédito con el Banco Mundial.[10] Son varios y en distintos ámbitos. Pongo un ejemplo, el abandono del impulso que, en los inicios, el Ecuador entregó con mucho entusiasmo a la estructuración de una nueva arquitectura financiera regional, particularmente al Banco del Sur y al Fondo de Reservas del Sur. Estos dos organismos tenían por objeto apoyar financieramente un camino de desarrollo de los países de la Región, sin condicionalidad de política económica y con inclusión de temas que habían estado ausentes de la vieja institucionalidad económica mundial –el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial-, como son la soberanía alimentaria, de salud, de conocimiento, de infraestructura y transporte; y la armonía en temas de ambiente e inclusión social. Estos organismos también estaban pensados con un esquema de gestión democrática: "un país un voto", completamente distinto al sistema de gobernanza de las viejas instituciones, donde el que decide es el que más capital aporta. En el "pragmatismo" de volver al redil del Banco Mundial, esa agenda regional, por decir lo menos, entra en contradicción y seguramente será abandonada en los hechos, aunque quizás se siga haciendo referencia a ella, en el discurso.

También en la economía el reto es democratizar la democracia. En esa línea también coincidimos un arco iris de fuerzas democráticas, sociales y políticas. La bandera común es la de caminar en el sentido de la Constitución de Montecristi. La de dar las batallas que correspondan, siendo las más duras a veces las que se libran contra el conformismo, la comodidad, la connivencia con el poder. La de abandonar la comparación con la "partidocracia" y el "neoliberalismo" porque eso es el pasado y empezar a configurar un presente y un futuro diferente.

 

Referencias:

[1] El índice de Gini para el ingreso disminuyó de 0,551 en diciembre de 2007 a 0,485 en diciembre de 2013. Mientras más cercano a 1, más inequitativa una sociedad. Ver, www.ecuadorencifras.gob.ec, INEC, Sistema Integrado de Encuestas. Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo. Indicadores de Pobreza. Diciembre de 2013.

[2] Ver, por ejemplo, lo que dice la Revista Dinero, de Colombia, en un artículo publicado el 23 de Enero de este año: http://www.dinero.com/edicion-impresa/caratula/articulo/los-logros-rafael-correa-ecuador/190900.

[3] En diciembre de 2013, la línea de pobreza definida por el gobierno fue de USD 2,60 por día. Para esa fecha, el índice de pobreza –medido de acuerdo a la pobreza por ingreso- fue de 25,6 % a nivel nacional. De su lado la extrema pobreza se ubicó en 8,6% a nivel nacional. Estos indicadores disminuyeron a casi la mitad de lo que se registraba en diciembre de 2007. Ver, www.ecuadorencifras.gob.ec, INEC, Sistema Integrado de Encuestas. Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo. Indicadores de Pobreza. Diciembre de 2013.

[4] La pobreza en el sector rural es del 42 % y la extrema pobreza es del 17,4 %. Ver, www.ecuadorencifras.gob.ec, INEC, Sistema Integrado de Encuestas. Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo. Indicadores de Pobreza. Diciembre de 2013.

[5] Ver, Instituto de Estudios Ecuatorianos IIE, Ecuador Decide, Centro de Derechos Económicos y Sociales, CDES, “El Acuerdo Comercial con la Unión Europea: Potenciales Impactos sobre la agricultura campesina y otros sectores vulnerables”, en http://ecuadordecidenotlc.blogspot.com/2014/03/investigacion-acuerdo-comercial-con-la.html

[6] Ver, http://www.scpm.gob.ec/indicadores-de-diagnostico-sectorial-de-la-competencia/.

[7] Los 5 principales productos de exportación a la Unión Europea son: banano, camarones, atún (en conserva, lomos y trozos), cacao y conservas de pescado, que representan el 72 % del total exportado.

[8] Tanto el Presidente de la República, como los Ministros de Comercio Exterior, Francisco Rivadeneira, e Industrias, Ramiro González, alaban la posibilidad de la enorme inversión de 1.000 millones de dólares en cuatro años, que planearía hacer la Coca – Cola en el país. Ver, http://www.eluniverso.com/noticias/2014/03/05/nota/2293091/coca-cola-plantea-posibilidad-invertir-1000-millones-ecuador. No se ha conocido sin embargo, de una iniciativa que guarde alguna proporción con lo anterior en el ámbito de la economía social y solidaria.

[9] Ver, http://www.latercera.com/noticia/mundo/2014/04/678-573353-9-correa-el-pragmatico-de-gira-en-eeuu.shtml; http://www.latercera.com/noticia/mundo/2014/02/678-564748-9-correa-adopta-pragmatismo-economico-y-se-abre-a-acuerdos-con-bloques-comerciales.shtml

[10] Para esto podríamos remitirnos a lo que encontró la Comisión para la Auditoría del Crédito Público –CAIC- estructurada a inicios del gobierno de Correa, con apoyo oficial.

Democratizar la Democracia (I)

 Por Diego Borja Cornejo

El revés electoral del gobierno, del pasado 23 de febrero, está asociado a prácticas y conductas políticas alejadas de un contenido democrático profundo, que trasciendan las convocatorias electorales. Seguramente también pesaron los errores en la elección de ciertos candidatos, fallas en la gestión de quienes optaron por reelegirse y en la publicidad electoral. Y no fue suficiente el reconocimiento que los electores dan a las mejoras en las carreteras, ciertos servicios públicos, el acceso al crédito de consumo, la capacidad adquisitiva de los salarios y una dinámica económica aceptable.

Leer más: Democratizar la Democracia (I)

Falsos Opuestos: Reelección Indefinida y Alternabilidad Democrática

 
 

Por Diego Borja Cornejo


Luego de los resultados electorales del 23 de febrero, y parecería que en respuesta a ellos, el legislador por el Partido Socialista – Frente Amplio, Fabián Solano, anunció su intención de presentar una propuesta de enmienda constitucional para permitir la reelección indefinida del Presidente de la República.[1]

Leer más: Falsos Opuestos: Reelección Indefinida y Alternabilidad Democrática

TLC contra la Democracia

Por Diego Borja Cornejo

Ayer, 24 de marzo, en la ciudad de Manta, se inició otra ronda de negociaciones del TLC del Ecuador con la Unión Europea.

La cláusula 329 del Acuerdo Comercial firmado por el Perú con la Unión Europea, el 26 de junio de 2012 y que entró en vigencia el 1o de marzo de 2013, define con claridad la modalidad de "Adhesión de otros países miembros de la Comunidad Andina a este acuerdo".

Leer más: TLC contra la Democracia

¿Qué pasa en Venezuela?

Por Diego Borja Cornejo

En los últimos días, Venezuela ha aparecido en las portadas de periódicos y noticias de muchos países del mundo, como un país asolado por la violencia. Hay noticias que han querido mostrar la existencia de una dictadura sanguinaria, donde se tortura y se reprime con brutalidad a la población civil. Para ello, ha habido medios de comunicación que han usado fotos y videos de otras protestas en otras partes del mundo, con el fin de sembrar la cólera en todos quienes rechazamos la violencia. En el mundo simbólico que se forma alrededor de esas noticias, con pocos epicentros, aunque con una infinidad de repetidoras (los innumerables mecanismos de las redes sociales a disposición de cientos de miles de personas), lo que se ha configurado es una opinión generalizada sobre la violenta situación que se vive en Venezuela, cuyo responsable mayor es el gobierno bolivariano.

Sería absurdo negar los graves problemas por los que ha atravesado la sociedad venezolana en las últimas semanas. Sin embargo, más allá de lo que se ha visto en las cadenas de noticias, el problema tiene distintos y complejos niveles.

En primer lugar, hay sectores de la sociedad venezolana que han salido a protestar a causa del deterioro de la situación económica, de la seguridad, de la administración gubernamental. Estos sectores perciben una gestión deficiente por parte del gobierno, en esos temas y particularmente en el tema económico. De su lado, el gobierno ha señalado que existen hechos, impulsados por una oposición "de extrema derecha" –interna y externa-, que se han orientado a provocar, escasez, desabastecimiento, inflación y devaluación de la moneda nacional en el mercado paralelo. A esto lo ha calificado de "guerra económica", dado que es muy parecido a lo que sucedió en el pasado con otros procesos políticos. Se ha señalado incluso que estos hechos son parte de una "estrategia imperial" denominada "golpe (de Estado) blando" que se orienta a crear un estado de indefensión económica, para corroer la aceptación y legitimidad del gobierno [1]. Estas acciones deliberadas, se mostraron con claridad por ejemplo en vísperas de las elecciones municipales de diciembre pasado, cuando se hizo público que había artículos que vendían ciertas cadenas comerciales hasta con el 2.000 % y 3.000 % de ganancia. Pero también, el gobierno ha reconocido que hay una serie de fallas y omisiones en el ámbito productivo, de política económica y de gestión de la economía. Hay mucho por hacer en ese terreno. Por supuesto, todo en su conjunto, y más cuando hay estrategias deliberadas, aquello ha hecho caldo de cultivo para la violencia, tanto la orquestada y programada por la oposición de extrema derecha, como la violencia espontánea que sucede en momentos de alteración social.

En segundo lugar, están los sectores que se oponen ideológicamente al proceso propuesto por la Revolución Bolivariana. En estos sectores no están necesariamente los grupos poseedores que podrían verse afectados por políticas de nacionalización o expropiación. Están sectores de ingreso medio e incluso sectores de ingreso bajo que se han visto contaminados por el miedo, el prejuicio, la propaganda alrededor de lo que por muchos años y de mil formas, ahí sí, los poderosos se encargaron de desprestigiar como son el "socialismo" y la "revolución". Son temores propios de los procesos de cambio en los que se altera no solo la situación material de la sociedad, sino –y probablemente, sobre todo- la situación inmaterial: la cultura, los valores, los símbolos, las formas de relación entre los distintos miembros de la sociedad. Como le contestó Silvio Rodríguez a Ruben Blades en días pasados, "ninguna idea hondamente renovadora consigue apoyo unánime, al menos cuando aparece: el poder establecido –eso que los norteamericanos llaman stablishment– tiene muchos resortes, muchas maneras de "convencer", de imponer sus intereses, y sabe que son pocos los que no ceden ante ellos".[2]

En tercer lugar, está la minoría opositora de extrema derecha. Aquella que ha apelado directamente a "potencias extranjeras" para que intervengan en Venezuela, ha desconocido al gobierno del Presidente Nicolás Maduro y ha llamado a su derrocamiento, como la propuesta básica de su agenda.[3] Para esta minoría opositora, la democracia ya no le es funcional y por eso impulsa una salida anti democrática.

Esta minoría opositora ha sido sin embargo quien ha liderado a la oposición. Esto se debe, por un lado a que la oposición democrática, que incluso se ha manifestado opuesta a las muestras de violencia de la minoría opositora de extrema derecha, ha delegado su liderazgo a este grupo minoritario. Se debe también al enorme eco internacional que ha logrado esta minoría opositora violenta, no solo en los medios internacionales de comunicación, sino en los líderes políticos de algunos países y sobre todo de los Estados Unidos. De ahí que las autoridades venezolanas señalen de manera directa la enorme responsabilidad que tiene el gobierno de ese país en los hechos que suceden en Venezuela. Al canto está el hecho de que el Presidente Obama hasta la fecha, o sea 10 meses después de haber sido electo el presidente Nicolás Maduro, no lo ha reconocido como autoridad principal de Venezuela.

El Gobierno Bolivariano ha dado un gran paso político el momento que su llamado al Diálogo a los sectores empresariales fue acogido. Pero este paso es aún más significativo porque este llamado reconoce que la oposición no es un campo homogéneo. O sea, que habiendo sectores de oposición que usan métodos fascistas, no todos los que se oponen lo son. Por ello, a despecho de la oposición violenta, a ese diálogo asistieron empresarios que, a pesar de sus discrepancias con el proceso revolucionario, reconocen la legitimidad del Estado de Derecho en Venezuela y la vigencia de la Constitución, como el marco ordenador de la convivencia social en ese país.

La desaparición física del Comandante Hugo Chávez el 5 de marzo del año pasado fue una gigantesca pérdida moral para el pueblo venezolano y para los dirigentes revolucionarios. Su ausencia impuso un escenario de enorme turbulencia. Los impactos se sintieron inmediatamente en el plano económico y político. El Presidente Maduro tuvo que enfrentar los desafíos más grandes de su vida política. La oposición violenta, la que hizo el golpe de Estado contra el Presidente Chávez en el año 2002 y la que ha señalado como punto único de su agenda el "cambio de gobierno", definición eufemística del golpe de Estado, ha intentado aprovechar este escenario para lograr la hegemonía sobre toda la oposición. El reto para el Gobierno Revolucionario, está en enfrentar a la oposición violenta con la Constitución en la mano. Significativo ha sido el anuncio y las acciones que ha emprendido el Gobierno para castigar a todos aquellos miembros de los cuerpos de seguridad que se han extralimitado en la represión. Igualmente será indispensable que el gobierno aclare quiénes originaron esta ola de violencia y castigue legalmente a los responsables. Incluso, la garantía prevista en las leyes venezolanas a la protesta y a la movilización requiere que las autoridades den una clara señal en cuanto a evitar que estos hechos de violencia se vuelvan a repetir.

El reto para el Gobierno también es entender a la oposición que no quiere una salida ni autoritaria, ni violenta, ni anti-democrática, ni fuera de la Constitución. Los pasos dados en los últimos días van por ese camino.

La oportunidad que se abre para la Revolución Bolivariana, es llevar a fondo el diálogo, desarmar a los violentos con la democracia profunda, con la democracia avanzada, participativa y deliberativa que prevé la Constitución de Venezuela. Conciliar en los hechos la democracia con el socialismo y demostrar que en el Siglo XXI la democracia de los pueblos, la democracia emancipadora, que incluye y trasciende las elecciones y los plebiscitos, que incluye y trasciende la democracia representativa, es el único antídoto contra los "golpes de Estado blandos" y los "golpes de Estado duros", con los que sueña el imperio y los poderosos para disciplinar a los rebeldes.

Referencias:

[1] Ver, por ejemplo la entrevista a Atilio Borón: http://www.cronicon.net/paginas/edicanter/Ediciones95/nota01.htm

[2] Ver, http://www.merida.gob.ve/index.php/ver-todas-las-noticias/1399-silvio-rodriguez-le-responde-a-ruben-blades

[3] “Rescatar la soberanía nacional y popular ultrajada” es la misión que tiene la oposición a partir del 8 de diciembre, algo que solo se logrará con un cambio de gobierno, señalaba ya en Octubre de 2013 la Diputada de oposición María Corina Machado. Ver. http://www.notirapida.com/?p=3051. La misma que en días pasados llamaba a “prender las calles de Venezuela”. Ver, http://www.aporrea.org/oposicion/n243784.html.

 

Perfiles

Could not load widget with the id 1.

Poder Ciudadano 2012 - Todos los derechos reservados

Desarrollado en Joomla! por Bendita Publicidad