tube tw fb

Terremoto en el sector externo de la economía

Por Diego Borja Cornejo

El gobierno del Presidente Correa ya se enfrentó a un escenario de caída drástica de los precios del petróleo, entre diciembre de 2008 y abril del 2009. En esos meses, el promedio de precios del barril de petróleo fue de 25,57 dólares en diciembre, 27,65 dólares en enero, 26,35 dólares en febrero, 36,30 dólares en marzo y 40,32 dólares por barril en abril. A partir de mayo de ese año, el precio del petróleo se ubicó nuevamente sobre los 50 dólares por barril.

El escenario de esa época difiere del actual. La recuperación del precio se dio en relativamente poco tiempo (seis meses). El promedio del precio del barril de petróleo en el año 2009 fue de 53,43 dólares por barril; y para el año 2010 ya fue de 72,16. En el escenario actual, la caída de precios amenaza ser más duradera. De acuerdo a las previsiones de operadores internacionales en el mercado de futuros del crudo, el cual se caracteriza por el manejo especulativo, el precio referencial del WTI (West Texas Intermediate) será de 51 dólares por barril a lo largo del 2015.[1] Más pesimista aún es Goldman Sachs, uno de los más influyentes bancos estadounidenses en el mercado de commodities –con el cual el gobierno del Ecuador realizó una operación de crédito colocando el oro en custodia del Banco Central como garantía-, pues según aquel el precio WTI del barril de petróleo será de 47,15 dólares para el 2015 y de 65 para el 2016.[2] Esto significa que para el Ecuador, este precio oscilaría alrededor de 40 dólares por barril o sea la mitad del precio con el que se calculó el Presupuesto General del Estado para este año.

Hay que decir que la previsión de precios del petróleo tiene una altísima volatilidad. La Administración de la Información de la Energía de los Estados Unidos (EIA por sus siglas en inglés) afirma que "el valor corriente de los contratos de futuros y opciones de petróleo muestran una alta incertidumbre en el precio". Por ejemplo, los contratos para entrega en marzo del 2015, tranzados a inicios de diciembre de 2014, promediaron un precio de barril de petróleo de 67 dólares. La volatilidad promedio de esos contratos se calculó en 32 %, frente a una volatilidad de 19 % calculada para el mismo período del año anterior.[3]

Pero más allá de la complejidad de los modelos de previsión de los "futuros de petróleo", detrás del desplome del precio hay un conjunto de factores geopolíticos. Uno de ellos es la apuesta de los Estados Unidos por la técnica de extracción de petróleo y gas que se obtienen de los esquistos bituminosos mediante fractura hidráulica –fracking-, sobre todo en los estados de Dakota y Texas. Esta técnica que pulveriza la roca de los estratos profundos mediante la mezcla de sustancias químicas con agua es altamente costosa. Según la EIA extraer petróleo de las arenas de esquistos –shale oil- cuesta más de 60 dólares por barril, por lo tanto, en condiciones de un petròleo con precio bajo, solo puede mantenerse mediante la asignación federal de millones de dólares a las empresas que lo extraen, las cuales en su gran mayoría son medianas. Las grandes empresas petroleras se han mantenido al margen de la extracción mediante la técnica del fracking debido al rápido agotamiento de estos yacimientos en relación a los convencionales. Otro factor geopolítico es la "coincidencia" de objetivos entre Riad y Washington, lo cual ha hecho que Arabia Saudita mantenga su cuota de producción, a pesar de la caída del precio. Por un lado este país árabe puede mantener esos niveles de producción debido a que tiene los costos de extracción del crudo más bajos del mundo (5 o 6 dólares por barril); por otro lado, a pesar del aumento de la producción de crudo por parte de Estados Unidos, sigue importando petróleo de Arabia Saudita, ya que las refinerías norteamericanas requieren una calidad de petróleo más pesado que el que proviene de los esquistos bituminosos, el cual es demasiado liviano; y finalmente, hay coincidencia geopolítica para debilitar la economía de Irán, altamente dependiente del petróleo y de contribuir a la presión sobre Rusia, por el conflicto de Crimea.

¿Hasta cuándo se mantendrán las presiones políticas y económicas para la baja en el precio del petróleo? Dependerá de la postura que adopten los países de la OPEP que se han pronunciado en contra de la disminución de la oferta de petróleo; de la presión que ejerzan las empresas que usan la técnica del fracking, que tienen altos costos de producción y que requieren del subsidio federal; y, en menor medida, de la capacidad de presión de las comunidades que en Estados Unidos se oponen a esta técnica de extracción, debido a su desastroso efecto sobre el medio ambiente.[4]

Lo más probable es que este escenario se mantenga a lo largo del 2015, con el consiguiente impacto negativo sobre la economía del Ecuador.

Algunos números

Hasta el momento actual existen datos para el período enero – noviembre del 2014. Si el Ecuador exporta la misma cantidad de crudo en el 2015 que en el mismo período enero – noviembre del 2014, esto es 141,32 millones de barriles, en el escenario más optimista: 53 dólares por barril para el crudo ecuatoriano en promedio, se obtendrían 7.490,13 millones de dólares, frente a los 12.410,89 obtenidos en el 2014. Adicionalmente, si el volumen de importaciones de derivados mantiene un crecimiento similar al que ha tenido en los últimos años, se ubicaría en 57,65 millones de barriles, con un costo de 3.924,6 millones de dólares. Entonces la balanza comercial no petrolera bajaría de 6.769,1 millones en el 2014 a 3.565,53 en el 2015.[5]

El impacto de la caída del precio del barril de petróleo sobre la balanza comercial del país es muy importante, puesto que el elevado déficit del sector no petrolero ha sido financiado por el superavit petrolero. De esta forma es como el déficit total de la balanza comercial en el 2014 fue de 124,25 millones de dólares, a pesar de que el déficit comercial no petrolero fue de 6.866,51 millones.

¿Hasta dónde crecerá este déficit? Hasta el nivel en el que puedan contenerse importaciones no petroleras y petroleras, sabiendo que las dos tienen altos niveles de rigidez. Las primeras debido a los acuerdos comerciales que tiene el país, a los cuales se suma el TLC con Europa; las segundas, a causa del alto volumen de consumo interno de derivados que no pueden ser provistos por las refinerías ecuatorianas. Ya en el 2014 el gobierno impuso una serie de medidas restrictivas a las importaciones no petroleras, sobre todo de productos dedicados al consumo. Esto significó que entre enero – noviembre del 2014 estas se coloquen por debajo de las realizadas en el mismo período del 2013. Por otro lado, las exportaciones no petroleras crecieron notablemente en el 2014 (16,78 %), contribuyendo a la disminución del déficit comercial no petrolero en el mismo período de comparación (de -8.744,18 millones de dólares a -6.866,51 millones).

En el escenario del 2015, resulta complicado ensayar nuevos controles a las importaciones ya que estos podrían afectar a insumos, bienes intermedios, maquinaria, equipo, con impacto negativo sobre el crecimiento, el empleo y la exportación no petrolera. Por otro lado, existe una seria apreciación del dólar. La divisa norteamericana, utilizada como moneda en el Ecuador, se ha apreciado en 30 % frente al Euro y 31 % frente al peso colombiano en los seis últimos meses. Evidentemente esto tiene un impacto inmediato sobre la balanza externa, puesto que las importaciones en esas monedas se abaratan y las exportaciones ecuatorianas pierden competitividad. El gobierno ha impulsado medidas arancelarias para desalentar las importaciones desde Colombia y Perú, colocando aranceles a distintos productos.Estas medidas han sido rechazadas por las autoridades colombianas y peruanas, apelando a los acuerdos comerciales que rigen para los dos países en el marco de la Comunidad Andia de Naciones (CAN). Sin embargo, esto que ha ensayado para el comercio exterior con Colombia, resulta contradictorio con la obligación que tiene de abrir el mercado a las importaciones procedentes de Europa, a propósito del reciente Tratado de Libre Comercio suscrito con esa región.[6]

En estas condiciones, de lograr una reducción de las importaciones en un 10 % frente al nivel alcanzado en el 2014 y manteniendo las exportaciones, el déficit en balanza comercial oscilaría alrededor de los 1.500 millones de dólares.[7]

Por otro lado, las remesas de los trabajadores emigrantes han disminuido en los últimos años debido, sobre todo a la crisis en España e Italia. De hecho, muchos trabajadores han optado por regresar al país, prefiriendo el desempleo en su propia Patria. Sin embargo, si suponemos que ese importante envío de dinero, que por lo demás equivale al total de las exportaciones de banano, se mantiene en alrededor de los 2.400 millones de dólares y que la balanza de servicios y de remuneración a factores tampoco varía respecto del promedio de los últimos años, la Cuenta Corriente cerraría el 2015 con un déficit del orden de los 2.000 millones de dólares.

El impacto de la caída del precio del petróleo es grave porque en condiciones de una economía dolarizada el "ajuste" viene por el lado de las cantidades. Esto quiere decir que si no hay plata para importar (sea bienes de consumo o medios de producción), estas automáticamente caen con el consiguiente impacto negativo en el consumo y la inversión, generando a su vez un efecto negativo sobre el crecimiento de la economía y el empleo. Hay que señalar que el crecimiento alcanzado por la economía en los últimos años ha tenido como factor preponderante al consumo de los hogares. En el 2013, el consumo de los hogares representó el 60 % del PIB y la tasa de crecimiento de los ultimos cuatro años ha sido del 4,7 %.

El escenario externo complicado, puede verse más complicado aún por la postura ilusa de cierta gente que toma decisiones de política económica, quienes creen que la oferta de dinero en los mercados mundiales es plana (totalmente elástica) y que por tanto no hay problema o que en su defecto puede ser superada a travñes de "sustitutos perfectos", como el dinero electrónico, para saltar el hueco. No obstante, no se dan cuenta que esta moneda no es nuestra. Este es el punto más importante de la soberanía monetaria.

 

Referencias:

[1] Según analistas de Societé General. Ver, http://www.bloomberg.com/news/2015-01-12/oil-declines-from-5-1-2-year-low-as-opec-members-seek-recovery.html

[2] Incluso es más pesimista la previsión para los próximos 3 y 6 meses, ya que coloca el precio WTI en 41 dólares y 39 dólares respectivamente. http://www.reuters.com/article/2015/01/12/us-research-goldmansachs-crude-idUSKBN0KL0RR20150112

[3] Ver, http://www.eia.gov/forecasts/steo/report/prices.cfm

[4] Recientemente la ciudad tejana de Danton en EEUU, conocida por sus reservas de petróleo y gas, estableció la prohibición de este método. Igualmente, el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, prohibió la fracturación hidráulica, debido a los "impactos potenciales sobre el agua, el aire, los recursos terrestres, los servicios comunitarios y locales". Ver, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=193772&;titular=¿qué-se-esconde-tras-el-uso-del-fracking-como-arma-política?-

[5] Si la previsión de precios es menor, como alerta el acreedor del gobierno Goldman Sachs, la cifra de exportación para el período de análisis en el 2015 sería de 5.652,93 millones de dólares y la balanza no petrolera se ubicaría en 2.691 millones de dólares.

[6] Este tratado entró provisionalmente en vigencia el 5 de enero pasado y a decir del Ministro de Comercio Exterior, el gobierno del Ecuador está claro que habrá sectores perdedores del acuerdo. El ministro no clarifica cuáles serán, en un año donde las exportaciones ecuatorianas pierden competitividad y Europa hará todo lo posible por aprovechar la apertura del Mercado ecuatoriano para colocar sus productos, dado el incentivo de la devaluación del euro frente al dólar. Declaraciones de ministro de comercio: http://www.eluniverso.com/noticias/2014/12/12/nota/4334506/ecuador-ue-firman-acuerdo-comercial-que-esperan-aplicar-2016

[7] Obviamente, este nivel puede aumentar a alrededor de 2.400 millones de dólares, si el precio del petróleo se ubica en un promedio de 40 dólares por barril, como prevé Goldman Sachs.

Perfiles

  • rose perfil
    Maria Rosa Balseca
    Comunicadora, poeta, cientista social con experiencia en asesoría política y  proyectos de desarrollo.
    Leer más
  • Mily Perfil
    Mileidy Sayenska Capurro Tapia 

    Es una joven abogada esmeraldeña vinculada a la dirigencia estudiantil, al trabajo comunitario con jóvenes y mujeres. 

    Leer más
  • Fide perfil
    Homero Fidel García 

    Es un joven líder político ecuatoriano. Desde pequeño tuvo conexión directa con el Movimiento Indígena de Chimborazo. 

    Leer más
  • diegoborja
    Diego Borja Cornejo
    Es un economista y líder político ecuatoriano.  Es el actual Secretario Económico de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América –ALBA-.
    Leer más

Poder Ciudadano 2012 - Todos los derechos reservados

Desarrollado en Joomla! por Bendita Publicidad